Los mercados globales inician la semana con una marcada avidez por activos refugio tras la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha traído consigo un fuerte movimiento de precios en energía, metales y divisas. En Europa y Asia, las bolsas cotizan con sesgo bajista y el dólar estadounidense se fortalece frente a la mayoría de las principales monedas, reflejo de la mayor incertidumbre y aversión al riesgo entre los inversores.
El conflicto, con bloqueo del estrecho de Ormuz y temores sobre interrupciones logísticas en los flujos de petróleo —que representa una fracción significativa del comercio mundial de hidrocarburos— ha elevado la prima de riesgo geopolítico y presionado al alza los mercados de commodities energéticos, reforzando la demanda por el dólar como activo seguro.
En ese entorno de riesgo global, las monedas de mercados emergentes suelen experimentar mayor volatilidad, particularmente ante subidas de la divisa estadounidense y repuntes de los precios de los activos refugio, como el oro y bonos soberanos.
💱 Monedas de la región bajo presión
En la preapertura, el movimiento del dólar ya se refleja con claridad en América Latina:
- El real brasileño se debilita con el USD/BRL subiendo alrededor de 1,6%.
- El peso chileno retrocede más de 1,3%.
- El peso colombiano cae cerca de 1,4%.
- El peso mexicano muestra una depreciación más moderada, cercana al 0,6%.
- El peso argentino también registra presión alcista del dólar superior al 1%.
El patrón es consistente: fortaleza generalizada del dólar y salida táctica de posiciones en monedas emergentes, un comportamiento típico en episodios de shock geopolítico y aumento de la percepción de riesgo global.
¿Y qué significa este contexto para el tipo de cambio en Perú?
El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) ha mantenido hasta ahora una calma relativa en el mercado cambiario gracias a fundamentos macroeconómicos sólidos, superávit comercial y entrada de divisas por exportaciones de metales como el cobre y el oro.
Sin embargo, la cercanía de las elecciones generales 2026 introduce un componente adicional de incertidumbre política interna, que históricamente ha sido asociado con episodios de mayor demanda de cobertura cambiaria y presiones al alza sobre el dólar en años preelectorales. Conforme avance la campaña y se definan las preferencias electorales, es razonable anticipar una mayor sensibilidad del tipo de cambio a las encuestas y eventos políticos.
Ahora, con un conflicto internacional significativo en desarrollo, se combinan dos fuentes de tensión para el mercado cambiario:
- Riesgo externo, que fortalece al dólar a nivel global y presiona a las monedas emergentes.
- Riesgo interno, derivado de la incertidumbre electoral.
Este cóctel de factores sugiere un escenario donde el sol podría enfrentar presiones para depreciarse, llevando a que el precio del dólar tienda a subir en la víspera de los comicios, especialmente si se intensifica el conflicto en Medio Oriente o si la campaña electoral profundiza la percepción de riesgo en los mercados financieros.
Descubre más desde MetaFX
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
