El mercado cambiario local volvió a mostrar presión alcista para el dólar en medio de un entorno internacional que mezcla señales de alivio geopolítico con nuevas fuentes de riesgo en materias primas y energía.
Durante la primera hora de la jornada, el tipo de cambio en Perú llegó a superar los S/ 3.4270, reflejando una mayor demanda por dólares en el mercado local. Parte de este movimiento parece estar relacionado con la corrección reciente en los metales, especialmente oro, cobre y zinc, cuyos retrocesos tienden a afectar las expectativas sobre el ingreso de divisas a economías exportadoras como la peruana. Cuando los metales pierden impulso, el mercado suele anticipar menores flujos por exportaciones y eso puede trasladarse rápidamente al tipo de cambio.
Al mismo tiempo, el frente energético volvió a generar preocupación. El petróleo subió alrededor de 3%, en un contexto donde el conflicto en Medio Oriente mantiene alta la sensibilidad de los precios de la energía. Para economías importadoras de combustibles como Perú, un petróleo más caro revive el riesgo de presiones inflacionarias, un factor que históricamente ha tenido un fuerte impacto en la economía local.
Paradójicamente, parte del riesgo global mostró señales de moderación. Informes recientes indican que Irán estaría dispuesto a renunciar a parte de su stock de uranio enriquecido y permitir inspecciones internacionales dentro de las negociaciones con Estados Unidos. La noticia ayudó a que los futuros del S&P 500 y del Nasdaq Composite recuperaran parte de las pérdidas registradas durante la sesión nocturna.
Sin embargo, el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ya entra en su sexto día, manteniendo elevada la volatilidad en divisas, materias primas y energía.
A esto se suma el frente monetario. El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos en Richmond, Thomas Barkin, señaló que la política monetaria sigue siendo “moderadamente restrictiva” y que las decisiones futuras se evaluarán reunión por reunión, lo que refuerza la percepción de que las tasas en EE. UU. podrían mantenerse elevadas por más tiempo. Este factor también favorece la fortaleza del dólar a nivel global.
Los movimientos en otras monedas reflejan ese mismo patrón: el euro acumula una caída cercana al 2% frente al dólar desde el inicio de la guerra, mientras que la divisa estadounidense se encamina a registrar su mayor alza semanal en más de un año.
En paralelo, los metales preciosos comenzaron a retroceder tras un debate político en Polonia sobre la posibilidad de vender parte de las reservas de oro para financiar gasto militar, una idea que algunos analistas consideran podría replicarse en otros países si los conflictos continúan escalando. A este escenario se suma otra señal relevante: China habría dado indicaciones para suspender exportaciones de combustibles, según reportó Bloomberg, en respuesta a la tensión energética derivada del conflicto en Medio Oriente.
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