El dólar inició la jornada con un tono más frágil a nivel global, reflejando la leve caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, un movimiento que suele restar atractivo relativo al billete verde. Aunque la baja en las tasas fue marginal, bastó para presionar al dólar hacia un retroceso suave, en un contexto donde los flujos se movieron de forma rotativa hacia otros activos a medida que las acciones en Wall Street perdían impulso.
En la plaza local, el comportamiento fue consistente con ese sesgo externo: el tipo de cambio abrió en S/ 3,3610 y cerró prácticamente estable en S/ 3,3620, confirmando una jornada de baja volatilidad. En términos acumulados de 2026, el dólar registra una ligera variación negativa (-0,06%), mientras que en los últimos doce meses la caída es cercana al 9,3%, evidenciando un entorno donde el billete verde sigue sin encontrar catalizadores claros para una recuperación sostenida.
Este contexto de debilidad moderada del dólar coincidió con un rebote relevante en los metales preciosos, que avanzaron entre 6% y 7%, reforzando la percepción de búsqueda de cobertura y diversificación por parte de los inversores. Al mismo tiempo, Bitcoin continuó bajo fuerte presión vendedora, aunque el nivel de 75.000 dólares viene funcionando como un soporte técnico clave.
En los mercados accionarios, el Nasdaq fue el índice más castigado, mientras que el Russell destacó al alza, con las empresas de pequeña capitalización superando al S&P 500 por segundo día consecutivo. Los sectores defensivos, junto con materiales básicos y energía, mostraron un mejor desempeño, apoyados en parte por el repunte del petróleo ante el aumento de tensiones en Irán.
