Los mercados globales arrancan la semana sumidos en un clima de fuerte aversión al riesgo, profundizando la tendencia bajista que se activó el viernes tras el colapso de los metales preciosos y que se extendió durante el fin de semana con una violenta corrección en el mercado de criptomonedas.
Desde las primeras horas de la jornada, la presión vendedora domina prácticamente todas las clases de activos. Las materias primas y los criptoactivos registran retrocesos agresivos, mientras la volatilidad intradía se mantiene en niveles extremadamente elevados.
La plata llegó a desplomarse hasta los 71,3 dólares por onza, aunque luego mostró un rebote técnico y vuelve a negociarse por encima de los 79 dólares, aun así con una caída cercana al 7,3%. El oro, por su parte, tocó mínimos en torno a los 4.400 dólares la onza y acumula un descenso de aproximadamente 1.100 dólares en apenas tres días, con una baja actual del 5,4%. En conjunto, el oro y la plata habrían borrado más de 10 billones de dólares de capitalización de mercado en solo 72 horas. El petróleo tampoco escapa a la liquidación, con caídas de entre 5% y 6% tanto para el WTI como para el Brent.
En el universo cripto, Bitcoin llegó a perforar el nivel de los 75.000 dólares, reflejando la intensidad de la salida de posiciones de riesgo.
En Estados Unidos, los futuros anticipan una apertura negativa: el Nasdaq 100 retrocede alrededor de 1,8% y el S&P 500 cerca de 1,0%. Asia también cerró bajo un marcado sesgo bajista, con la mayoría de los índices perdiendo más de 1,5% en la rueda diaria, destacando las fuertes caídas de Indonesia (-5%) y Corea del Sur, donde el KOSPI finalizó con un desplome del 5,3%.
En paralelo, el índice dólar (DXY) ha logrado sostener su proceso de recuperación, un movimiento típico en episodios de estrés financiero. Este fortalecimiento del billete verde podría empezar a reflejarse también en los mercados latinoamericanos, donde históricamente los periodos de aversión al riesgo suelen venir acompañados por presiones alcistas sobre el dólar frente a las monedas locales.
